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  • NUEVA OPCIÓN PARA CORREGIR LA PRESBICIA

Después de los 40 (e inclusive un poquito antes) es muy frecuente enfrentarnos a la presbicia, que es una patología oftalmológica en la cual la lente natural del ojo (el cristalino) pierde la elasticidad que le permite adaptarse de manera rápida y automática para ver tanto de lejos como de cerca.

 

 

Y por ende, hasta las tareas cotidianas más simples se empiezan a complicar, sobre todo para esas personas que nunca debieron usar anteojos y por lo tanto no están acostumbradas a llevarlos encima.

“Esa suma de alteraciones en la calidad de vida hace que la persona llegue al consultorio buscando una solución”, comentó el Dr. Robert Kaufer, especialista en Cirugía Oftalmológica y director médico de Kaufer Clínica de Ojos.


En estos casos, la primera solución con la que el especialista prueba son las lentes de contacto –aunque no todos las toleran- mientras que la cirugía es el último recurso.

En este sentido, las intervenciones con láser para modificar la curvatura de la córnea son desde hace tiempo una opción que puede permitir vivir sin anteojos más tiempo. Pero las últimas mejoras que se han dado en el campo de las lentes intraoculares multifocales hacen que hoy éstas sean la alternativa más adecuada y confiable para quienes pueden utilizarlas.


Las lentes intraoculares requieren tecnología de última generación tanto para la intervención como para los estudios de diagnóstico previos, que se realizan a fin de evaluar con precisión qué tipo de lente será el adecuado para que el paciente recobre toda la funcionalidad de su visión, de forma definitiva y permanente.

La intervención se realiza con anestesia local mediante gotas, estando el paciente despierto o sedado según su preferencia (no siente absolutamente nada durante la operación ni después), primero en un ojo y una semana después en el otro, ya que la presbicia en general afecta a ambos.Allí se colocan las lentes en el lugar correspondiente al cristalino, y apenas pasada la puerta del quirófano, se puede tener una visión normal y una vida normal.

“Inmediatamente después de la operación los pacientes pueden experimentar algunos efectos visuales, tales como halos en las luces nocturnas, que son comunes durante las primeras semanas y pueden causarle alguna molestia a alguno de los pacientes”, explicó el especialista.

 

Estos efectos ópticos se deben a la forma concéntrica de los anillos de la lente multifocal, y al cabo de un tiempo son corregidos automáticamente por el cerebro a través de un proceso de neuroadaptación.

 

“La visión es un proceso en el que participan el ojo y el cerebro, y éste con el tiempo se adapta y deja de percibir esa anomalía que produce el ojo” detalló Kaufer.

 

En cuanto a si las lentes son la solución para cualquier paciente, el Dr. refirió que no porque “la cirugía sólo es aconsejable en aquellos donde el problema se encuentra únicamente en el cristalino del ojo”.

 

Sin embargo, en los casos en que es posible su colocación, las lentes sí permiten solucionar otros problemas de visión como las cataratas o los problemas refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo).

 

Y otro de los aspectos positivos es que este adelanto sirve de por vida, porque las nuevas lentes son inalterables y el resto de los tejidos que conforman el ojo suelen sufrir menos que el cristalino el paso del tiempo.

 

“Normalmente la persona operada viene a control una semana después de la intervención, y después no es necesario vernos más, salvo para el control anual que cualquier persona se debe hacer”, finalizó el especialista Robert Kaufer.

 

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